Reservas y juegas. La cámara graba sola y tus jugadas te llegan solas — sin apretar grabar, sin app para mirar.
Un partido de verdad, grabado esta semana en un recinto con cámara. La cámara arrancó con el horario de la cancha y el resumen apareció solo cuando terminaron de jugar.
La captura no la pides: sale de tu arriendo. Ese es todo el truco.
Eliges una cancha con cámara. Nada más que hacer.
Se prende con tu horario. Ni botón, ni trípode, ni pedirle a nadie.
Reclamas una jugada con tu dorsal y te etiquetamos en el resto, en minutos.
Ranking del recinto y salida directa a redes con el marcador.
Lo que reclamas queda para siempre en tu biblioteca. La IA te encuentra por tu dorsal; reconocerte por la cara es opcional y lo decides tú.
Cuota fija por cancha con cámara más participación en el ingreso del video, con la economía línea por línea en tu panel. La grabación la manda tu agenda: tu gente no toca nada.
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